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El ex ejecutivo de Bethesda Pete Hines carga contra Microsoft: «no hay nada genuino ni auténtico» en lo que le está pasando al estudio

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Pete Hines, histórico vicepresidente de Bethesda que se retiró a finales de 2023 tras más de dos décadas en la compañía, ha roto su habitual discreción para lanzar una crítica directa y contundente a Microsoft. En declaraciones recientes, Hines afirmó que el estudio responsable de The Elder Scrolls 6 ya no forma parte de algo «genuino» ni «auténtico» dentro de la estructura del gigante tecnológico, unas palabras que han resonado con fuerza en la industria.
Hines no entró en detalles concretos sobre a qué se refería exactamente, pero el contexto resulta difícil de ignorar: desde que Microsoft adquirió ZeniMax Media —empresa matriz de Bethesda— por 7.500 millones de dólares en 2021, el estudio ha atravesado años convulsos. Starfield no cumplió las expectativas comerciales ni críticas que se esperaban de él, y los rumores sobre recortes internos y cambios de dirección han sido constantes. A eso se suma la incertidumbre sobre cuándo y cómo llegará The Elder Scrolls 6, un proyecto del que apenas se sabe nada más allá de su existencia.
Las palabras de alguien con el peso institucional de Hines no son fáciles de ignorar. Durante décadas fue la cara visible de Bethesda en eventos como el E3, y su conocimiento interno de la cultura del estudio lo convierte en un testigo privilegiado del antes y el después de la adquisición. Que un ex directivo de ese perfil hable con esta crudeza —ya sin ataduras corporativas— es un síntoma de que algo en la relación entre Bethesda y Microsoft no funciona como debería, al menos desde la perspectiva de quienes construyeron el estudio.
La situación contrasta con el discurso oficial de Microsoft, que siempre ha presentado la integración de Bethesda como un éxito estratégico que refuerza el catálogo de Xbox Game Pass. Sin embargo, los hechos sobre el terreno —despidos, proyectos cancelados y tiempos de desarrollo interminables— pintan un cuadro más sombrío. La pregunta que nadie en Redmond parece querer responder es si Bethesda conserva la autonomía creativa necesaria para entregar el tipo de RPGs de mundo abierto que la hicieron grande.
Fuentes: Kotaku