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Los despidos masivos que Microsoft ejecutó en varios de sus estudios internos durante 2024 y 2025 dejaron mucho más que plantillas reducidas: también enterraron proyectos que nunca verán la luz. Según informaciones publicadas por IGN, el legendario estudio id Software —creador de Doom y Quake— estaba explorando ideas para juegos completamente nuevos cuando llegó el hachazo de Redmond. Entre los pitches que se manejaban internamente destacaban un posible juego de Perfect Dark y un título inspirado en John Wick, además de otros proyectos sin detallar.
La noticia es especialmente llamativa dado el perfil histórico de id Software. El estudio es sinónimo de shooters en primera persona de alta velocidad, y aunque Doom: The Dark Ages acaba de llegar al mercado con notable éxito, parece que parte del equipo miraba hacia horizontes creativos muy distintos. Un juego de Perfect Dark habría supuesto una vuelta a la espía Joanna Dark, franquicia que Microsoft posee tras la adquisición de Rare, y cuyo intento de reboot por parte de The Initiative terminó en fracaso antes incluso de ver la luz.
La referencia a un juego «inspirado en John Wick» abre más preguntas que respuestas. No está claro si se trataba de un título con licencia oficial de la franquicia cinematográfica o simplemente de un juego de acción con una estética y filosofía similar al universo del asesino interpretado por Keanu Reeves. En cualquier caso, el enfoque habría marcado un giro drástico respecto al trabajo habitual del estudio.
Lo que sí queda claro es que los despidos de Microsoft afectaron a más de la mitad de la plantilla de id Software, un golpe brutal para un estudio de ese calibre. Más allá de los proyectos futuros, la pérdida de talento acumulado durante años es difícilmente cuantificable. La industria lleva varios ejercicios consecutivos marcados por recortes de este tipo, y casos como el de id Software ilustran hasta qué punto las decisiones corporativas pueden truncar no solo carreras profesionales, sino también ideas creativas que jamás tendrán la oportunidad de materializarse.
La situación de id Software es un reflejo del convulso momento que atraviesa Microsoft Gaming. Tras la adquisición de Activision Blizzard por casi 69.000 millones de dólares, la compañía ha procedido a reestructurar de forma agresiva sus estudios internos, dejando en el camino proyectos, equipos y, al parecer, sueños como los que se gestaban en las oficinas del creador de Doom.
Fuentes: IGN