Historia
Star Trek: Elite Force 2 tuvo que reescribir su historia por el 11-S: «Un transbordador chocaba contra un edificio»

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Star Trek: Elite Force 2 es recordado con cariño por los aficionados al shooter en primera persona y a la franquicia de Gene Roddenberry, pero pocos conocen la historia detrás de su desarrollo. Según revela Kotaku, el juego tuvo que someterse a cambios significativos en su guion y diseño de niveles como consecuencia directa de los atentados del 11 de septiembre de 2001, en un proceso que afectó a numerosas producciones de cine, televisión y videojuegos de aquella época.
El equipo desarrollador ha reconocido que, antes de los atentados, el juego contaba en su argumento con una secuencia en la que un transbordador espacial se estrellaba contra un edificio. La imagen, que en el contexto de ciencia ficción de Star Trek resultaba perfectamente normal, se convirtió de la noche a la mañana en algo impensable de mantener en el producto final. «Realmente teníamos un transbordador volando hacia un edificio», declaró uno de los implicados en el desarrollo.
El 11-S que cambió la ficción para siempre
El impacto de los atentados del 11 de septiembre en la cultura popular fue enorme y se dejó sentir con fuerza en la industria del entretenimiento. Películas como Spider-Man (2002) eliminaron planos rodados con las Torres Gemelas, y decenas de videojuegos en desarrollo en aquel momento tuvieron que revisar sus contenidos. Elite Force 2 fue uno de esos casos: la producción tuvo que detenerse para reescribir pasajes enteros de la historia y rediseñar escenarios que, a la luz de lo ocurrido el 11 de septiembre de 2001, resultaban demasiado sensibles.
Desarrollado por Ritual Entertainment y publicado en 2003, Star Trek: Elite Force 2 ponía al jugador en la piel del teniente Alexander Munro, líder del equipo de élite Hazard Team. El juego mejoró notablemente la fórmula del primer Star Trek: Voyager – Elite Force (2000) y fue bien recibido por la crítica, aunque con el tiempo cayó en el olvido por razones de licencias, algo habitual en los títulos de Star Trek.
La anécdota sirve como recordatorio de que los videojuegos, como cualquier otra forma de arte y entretenimiento, no existen en una burbuja aislada de la realidad. Los grandes eventos históricos moldean inevitablemente las historias que se cuentan, incluso cuando estas transcurren a bordo de naves estelares a siglos de distancia. Una lección que el equipo de Elite Force 2 aprendió de la manera más dura posible.
Fuentes: Kotaku