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Crimson Desert es uno de los casos más llamativos del sector en lo que va de año: el juego de acción y aventura de Pearl Abyss recibió puntuaciones mediocres de la prensa especializada en el momento de su lanzamiento, pero eso no le impidió alcanzar los 7 millones de copias vendidas. La brecha entre el veredicto de la crítica y el comportamiento del público en el mercado ha sido tan notable que un ejecutivo de la compañía ha decidido dar explicaciones públicas sobre cómo es posible que ambas realidades coexistan.
Según el directivo, parte de la responsabilidad de las notas bajas recae en los parches del día de lanzamiento. El juego llegó a manos de los críticos en un estado que no reflejaba la experiencia que tendría el jugador final tras las actualizaciones aplicadas en las primeras horas —y días— de disponibilidad. Esta práctica, cada vez más habitual en la industria, distorsiona el proceso de revisión: los medios publican sus análisis basándose en una versión del juego que, en algunos casos, ya ha sido corregida sustancialmente cuando el público general lo descarga.
¿Puede el público ignorar a la crítica?
El caso de Crimson Desert plantea una pregunta que resuena con fuerza en el debate actual sobre el papel de los medios especializados: ¿hasta qué punto influyen las notas de los críticos en las decisiones de compra? La respuesta, al menos en este caso, parece clara: millones de jugadores apostaron por el título ignorando —o desconociendo— las puntuaciones publicadas. Factores como el boca a boca, la visibilidad en redes sociales, el marketing de Pearl Abyss y el atractivo visual del juego parecen haber pesado más que el consenso de la prensa.
No es la primera vez que ocurre algo así. Títulos como No Man's Sky en sentido inverso —vapuleado en el lanzamiento, rehabilitado con el tiempo— o juegos con notas moderadas que arrasan en ventas demuestran que la correlación entre crítica y éxito comercial está lejos de ser directa. En el caso de Crimson Desert, el ejecutivo de Pearl Abyss también ha insinuado que el juego encontró su audiencia en mercados y plataformas donde la influencia de la crítica occidental tradicional es menor, lo que habría contribuido a inflar las cifras de ventas globales.
Sea cual sea la explicación completa, los números son difíciles de rebatir: 7 millones de copias vendidas convierten a Crimson Desert en un éxito comercial indiscutible, independientemente de lo que diga el Metacritic. Y eso, en una industria que cada vez más se mide en términos de retorno de inversión, es lo que a Pearl Abyss le importa de verdad.
Fuentes: Kotaku