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Lo que podría haber sido una reunión municipal más sobre tecnología de vigilancia urbana se convirtió en un momento viral gracias a la aparición de Darth Vader —o más bien, de un ciudadano disfrazado del Señor Oscuro de los Sith— ante una comisión que debatía la implantación de cámaras Flock, un sistema de vigilancia con lectores de matrículas que varias ciudades de Estados Unidos están considerando instalar en espacios públicos.
El individuo, completamente caracterizado con el icónico traje negro y la máscara respiratoria, tomó la palabra durante el turno de comentarios públicos para apoyar con entusiasmo la instalación de las cámaras, argumentando que le serían de gran utilidad «para encontrar a los rebeldes» y, en un giro más personal y desternillante, «para acechar a mi ex novia». La sala, entre la incredulidad y la carcajada, asistió a uno de los alegatos más insólitos de la historia de las reuniones municipales estadounidenses.
Más allá de la broma, la intervención tuvo una segunda lectura: el personaje estaba utilizando el humor para señalar los riesgos reales del sistema Flock. Activistas contrarios a las cámaras llevan semanas alertando de que estos dispositivos no solo registran matrículas, sino que podrían utilizarse para rastrear los movimientos de personas, incluyendo menores. «Todos sabemos que las cámaras Flock no solo siguen las matrículas; están siguiendo a los niños», se llegó a afirmar durante la misma sesión por parte de otros asistentes críticos con la medida.
El vídeo de la intervención de «Vader» se ha extendido rápidamente por redes sociales, siendo especialmente celebrado en comunidades de fans de Star Wars y en foros de libertades civiles por igual. No es la primera vez que ciudadanos utilizan el disfraz o la parodia cultural como herramienta de protesta o llamada de atención en foros públicos, pero pocas veces el resultado ha sido tan redondo narrativamente. La imagen del villano más famoso de la ciencia ficción pidiendo más vigilancia estatal resultó ser la metáfora perfecta que nadie había pedido.
Fuentes: Kotaku