Curiosidades de desarrollo
El motivo por el que las mujeres en The Witcher 3 no paraban de tirar a sus bebés al suelo

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The Witcher 3: Wild Hunt es famoso por su mundo vivo y detallado, pero no todo salió según lo planeado durante su desarrollo. Un veterano de CD Projekt Red ha explicado recientemente cómo un sistema de IA demasiado ambicioso —y finalmente eliminado del juego— provocó uno de los bugs más surrealistas y absurdos que se recuerdan en la industria: las NPC femeninas tiraban a sus bebés al suelo sin parar.
Demasiado realismo, demasiados problemas
El sistema en cuestión pretendía que los personajes no jugadores del mundo abierto reaccionasen de forma completamente dinámica y realista a su entorno. La idea era que las madres, por ejemplo, pudiesen soltar aquello que llevaban en brazos —incluidos sus hijos— cuando se veían involucradas en situaciones de huida, conversación u otras interacciones. El problema es que la lógica de cuándo soltar la carga funcionaba de forma demasiado literal: «Las mujeres dejaban caer a sus bebés a diestro y siniestro», reconoció el desarrollador con cierto humor al recordar aquella etapa.
Aunque el equipo estaba comprometido con crear una simulación lo más auténtica posible, este tipo de consecuencias no intencionadas dejaron claro que el realismo extremo en los juegos puede convertirse en su propio enemigo. El sistema fue eventualmente recortado antes del lanzamiento, pero el recuerdo ha quedado grabado en la memoria del equipo de desarrollo como una de esas anécdotas que solo pueden surgir cuando se empuja la tecnología demasiado lejos.
El mundo vivo que no vimos
CD Projekt Red siempre ha tenido una filosofía de diseño orientada a la inmersión: los NPCs de The Witcher 3 siguen rutinas diarias, interactúan entre sí y responden al estado del mundo de formas que muchos otros juegos de mundo abierto de la época ni siquiera contemplaban. Sin embargo, este anécdota ilustra a la perfección cómo los sistemas de IA pueden generar resultados completamente inesperados cuando se combinan varios comportamientos complejos en un entorno dinámico.
La historia también recuerda a otros bugs legendarios de la historia de los videojuegos provocados por sistemas de física o IA demasiado ambiciosos, y refuerza la idea de que detrás de cada mecánica pulida que llega al jugador hay docenas de iteraciones fallidas y situaciones absurdas que el equipo tuvo que detectar y corregir. Afortunadamente para los bebés virtuales de los Reinos del Norte, el sistema fue eliminado a tiempo.