Polémica
La voz de Geralt amenaza con demandar a todas las plataformas de IA que usen su voz

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Doug Cockle, la voz icónica detrás de Geralt de Rivia en la saga The Witcher, ha lanzado un mensaje contundente contra el uso de la inteligencia artificial. En declaraciones recogidas por IGN, el actor afirmó que demandaría "hasta los cimientos" a cada plataforma de IA que utilice su voz sin su consentimiento, si tuviera los medios legales para hacerlo. Una advertencia que refleja la creciente inquietud del sector del doblaje ante el avance de estas tecnologías.
Cockle no es el único en el gremio que alza la voz. En los últimos meses han proliferado las plataformas que ofrecen voces generadas o clonadas de actores conocidos, muchas veces sin haber solicitado ningún tipo de permiso ni compensación. El actor subraya que la legislación actual en la mayoría de países no ofrece suficiente protección a los profesionales del doblaje frente a este tipo de usos no autorizados, lo que convierte su posición en una denuncia tanto personal como estructural del sistema.
El debate sobre la inteligencia artificial y los derechos de los actores de doblaje lleva meses en el centro de la industria del videojuego y el entretenimiento. En 2023 y 2024, los sindicatos de actores de Hollywood paralizaron la producción en gran parte por esta misma cuestión, y desde entonces el sector de los videojuegos ha seguido siendo un terreno especialmente sensible, dado el volumen de locuciones que requiere.
Para muchos profesionales, la voz no es solo una herramienta de trabajo: es parte de su identidad y su marca personal. Cockle construyó durante años una interpretación reconocible al instante de Geralt, y ver esa voz reproducida por algoritmos sin autorización supone, a su juicio, una vulneración directa de sus derechos. "Lo demandaría todo si pudiera", resumió el actor con claridad.
La postura de Cockle llega en un momento en que estudios y distribuidoras comienzan a incluir cláusulas relativas a la IA en los contratos de doblaje, aunque los sindicatos del sector denuncian que dichas cláusulas siguen favoreciendo mayoritariamente a las empresas. El debate legal y ético está lejos de resolverse.
Fuentes: IGN