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Criterion cumple 30 años y se reinventa: ¿qué pasa con Burnout y sus franquicias de carreras?

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Criterion Games, el estudio británico responsable de algunas de las sagas de conducción más icónicas de la historia, cumple 30 años de vida en un momento de profunda transformación. El equipo, conocido mundialmente por Burnout Paradise y su trabajo en Need for Speed, ha anunciado un cambio de imagen que lo integra todavía más dentro del paraguas de Battlefield Studios, el colectivo de estudios que EA ha conformado en torno a su franquicia de acción bélica.
Durante años, Criterion fue sinónimo de innovación en el género de los juegos de carreras. Títulos como Burnout 3: Takedown o Burnout Paradise redefinieron lo que podía ser un arcade de conducción, mezclando destrucción espectacular, mundo abierto y una banda sonora inconfundible. Más tarde, el estudio pasó a apoyar el desarrollo de Need for Speed y, más recientemente, ha centrado sus esfuerzos en la serie Battlefield, colaborando de forma activa en el nuevo título de la franquicia.
Una identidad que cambia de marcha
El rebranding llega justo cuando Battlefield 6 acapara todos los focos, y la pregunta que muchos aficionados se hacen es inevitable: ¿queda algún hueco para Burnout o para un nuevo juego de carreras dentro de los planes del estudio? De momento, la respuesta oficial guarda silencio, y ese silencio inquieta a una comunidad que lleva años pidiendo el regreso de sus franquicias favoritas. La última entrega numerada de Burnout data de 2008, y desde entonces las peticiones de una secuela no han cesado.
El cambio de identidad visual e institucional de Criterion no es una anécdota menor. Refleja una tendencia cada vez más extendida en la industria: los grandes estudios con historia propia son absorbidos por proyectos de mayor envergadura, perdiendo progresivamente su autonomía creativa. EA ha apostado por reunir talento bajo la marca Battlefield, y Criterion, con toda su experiencia en físicas de conducción y diseño de vehículos, encaja perfectamente en ese perfil. El problema es que ese encaje puede tener un coste creativo elevado.
El legado que no se puede aparcar
Más allá de las especulaciones, lo que resulta innegable es que Criterion ha dejado una huella imborrable en el medio. Su capacidad para diseñar experiencias de conducción accesibles pero profundas, su dominio del caos controlado en pantalla y su talento para construir mundos vivos han influido en decenas de juegos posteriores. Que ese legado quede aparcado indefinidamente mientras el estudio se dedica en exclusiva a los modos vehiculares de un shooter sería, cuanto menos, una pérdida significativa para el género.
Con su 30 aniversario sobre la mesa, Criterion tiene una ocasión inmejorable para mirar atrás y, sobre todo, para dejar claro hacia dónde quiere ir. Los fans esperan señales. Por ahora, solo hay silencio al otro lado de la línea de salida.
Fuentes: Eurogamer