por Egoi Cantero | hace 3 horas

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Las cuentas de Sony no dejan lugar a la interpretación: Bungie ha costado muy caro. La compañía japonesa ha reportado en sus resultados financieros del último ejercicio una pérdida por deterioro de valor de aproximadamente 765 millones de dólares atribuida directamente al bajo rendimiento del estudio de Seattle, responsable de Destiny 2 y del esperado extraction shooter Marathon. Es una cifra que deja sin palabras y que pone en cuestión una de las adquisiciones más ambiciosas de PlayStation en los últimos años.

Sony adquirió Bungie en 2022 por 3.600 millones de dólares, una apuesta histórica que en su momento fue interpretada como el movimiento de PlayStation para entrar de lleno en el mercado de los juegos como servicio. La promesa era clara: Bungie tenía la experiencia, la tecnología y la comunidad para construir universos online duraderos. Sin embargo, la realidad ha sido muy distinta. Destiny 2 ha ido perdiendo jugadores de forma sostenida, la expansión The Final Shape no logró revertir la tendencia a largo plazo, y Marathon —el gran proyecto llamado a relevar a Destiny— sigue sin tener fecha de lanzamiento definitiva.

La pérdida por deterioro (impairment loss en terminología contable) no significa que Sony haya perdido ese dinero en efectivo, pero sí refleja que el valor contable de Bungie en los libros de la compañía ha caído drásticamente respecto a lo que pagó por él. En otras palabras: PlayStation reconoce oficialmente que Bungie no vale lo que pagó por él. Es una señal de alarma difícilmente disimulable para un estudio que en su día fue considerado uno de los más valiosos del sector.

La situación interna de Bungie tampoco ha ayudado. El estudio vivió varios ciclos de despidos durante 2023 y 2024, reduciendo significativamente su plantilla y reorganizando sus equipos. Parte del personal fue reubicado en otros estudios de PlayStation, y la dirección ejecutiva del estudio también experimentó cambios relevantes. Todo ello en un contexto en el que Marathon necesita ser un éxito rotundo para justificar la inversión original.

Marathon se presenta como un extraction shooter de alto presupuesto ambientado en el universo de la franquicia clásica de Bungie. Las imágenes y materiales mostrados hasta ahora lucen prometedores desde un punto de vista visual, pero el género es enormemente competitivo y los jugadores son exigentes. La pregunta que flota en el ambiente de la industria es evidente: ¿puede Marathon salvar a Bungie ante los ojos de Sony? Con 765 millones en pérdidas de valor ya reconocidas, el margen para el error es prácticamente inexistente.

Fuentes: Eurogamer


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